La vida con VIH siendo inmigrante indocumentado
Entrevista con Bonika Costa, coordinadora de Buddyzorg Positivo
Christian Schramm
Reclamar el derecho a la salud cuya base es el acceso a la asistencia médica siempre ha sido problemático para los migrantes indocumentados, y eso no solamente en Holanda. La situación en los Países Bajos se ha agravado sobre todo desde la entrada en vigor del Koppelingswet (Linkage Act) en 1998 que restringe este derecho fundamental. Especialmente en el caso de enfermedades que exigen una larga y compleja medicación la situación se puede complicar.
La organización Buddyzorg Positivo acompaña y apoya a los migrantes hispano y portugués hablantes con VIH en Ámsterdam y se ocupa además de que las personas “sin papeles” consigan el tratamiento adecuado aunque no tengan el dinero suficiente para poder financiárselo. Noticias tuvo la oportunidad de entrevistar a su coordinadora Bonika Costa, que cuenta lo que raras veces es contado, sobre cómo es vivir con el virus siendo inmigrante indocumentado.







