Enviado por Marc Soriano el 10/08/2010 - 12:00.
El pasado 21 de julio, los países miembros del Fondo Monetario Internacional accedieron a las numerosas demandas de asociaciones y ONG’s, de cancelar la deuda de 268 millones de dólares que tenía Haití con este mismo organismo.
Debido al desastre ocurrido a principios de este año en la isla, el FMI aprobó la completa cancelación. Paralelamente avaló un nuevo préstamo de 60 millones de dólares para reforzar la economía del país en su lento proceso de reconstrucción. Dicho préstamo lleva un interés del cero por ciento hasta finales de 2011, tras lo cual pasará al 0,5 por ciento, con una madurez de diez años y un período de gracia de cinco años y medio.
Sin embargo, algunos economistas como Sandra Quintela, de la red Jubileo Sur, advierten las consecuencias negativas de esta cancelación, así como de las repercusiones de este préstamo en la economía de Haití. Según la economista, las condiciones impuestas por el FMI, son reglas específicas de control sobre el manejo de la economía del país. Así pues el organismo dicta una privatización de los servicios, la apertura a las multinacionales extranjeras e incluso la disminución de los recursos públicos.





