Al haber transcurrido más de 24 horas del devastador terremoto en Haití, todavía no hay un panorama claro sobre el número de víctimas. Lo que si es evidente es que se trata de un desastre de enorme proporciones.
El Primer Ministro haitiano, Jean-Max Bellerive, dijo que los muertos pueden ser alrededor de 100 mil. El presidente, Rene Préval, hablo de la posible cifra de entre 30 y 50 mil muertos. El terremoto con una fuerza de 7 grados en la escala de Richter, ha devastado grandes sectores de la capital, Puerto Príncipe.
Entre otros edificios, se han derrumbado el palacio presidencial, la sede del Parlamento, hospitales, escuelas y el cuartel general de la misión de pacificación de Naciones Unidas. Entretanto, se han recuperado los cuerpos de 16 miembros de su personal. Unas 150 personas aún están dadas por desaparecidas, entre ellos, el jefe de la misión de paz, el tunecino, Hedi Annaba.
Entre las personas de quienes se ha comprobado su muerte están, el arzobispo de Puerto Príncipe, monseñor Serge Miot, y la brasileña defensora de los derechos de los niños, Zilda Arns. Médicos sin Fronteras comunicó que Puerto Príncipe está inundada de heridos. La organización ha levantado tiendas provisorias de campaña para ayudarlos, pero apenas si los pueden atender porque hay una gran cantidad.
Muchas de las personas heridas también han buscado ayuda en República Dominicana; en la frontera entre ambos países, los haitianos gravemente heridos son transportados en autobuses para que reciban tratamiento médico en el país vecino. Entretanto, el Banco Mundial ha puesto a disposición 100 millones de dólares para socorrer al país más pobre del hemisferio occidental.
El enviado especial de Naciones Unidas para Haití, Bill Clinton, ha creado un fondo de ayuda para las víctimas del terremoto. Estados Unidos ha puesto en marcha una gran operación de ayuda; miles de militares están listos para ser desplegados. La ministra de Relaciones Exteriores, Hillary Clinton y el ministro de Defensa, Robert Gates, han cancelado su viaje a Australia, para poder concentrase en la prestación de ayuda a Haití.
México se convirtió en el país latinoamericano con el mayor crecimiento de la pobreza, indigencia y desigualdad en la distribución del ingreso en 2009, año en que la crisis financiera interrumpió un sexenio de avances sociales en la región, aseguró este jueves la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL).
La crisis financiera internacional elevó este año el número de pobres en Latinoamérica y el Caribe hasta 189 millones de personas, 9 millones más que al cierre del 2008. La mitad de esos nuevos pobres son mexicanos, de acuerdo con el CEPAL.
El organismo regional de Naciones Unidas hizo público este jueves el Panorama social de América Latina, en el que asegura que la actual crisis financiera y económica provocó ‘un cambio de tendencia’ en la reducción de pobreza que venía mostrando la región. En el caso de México, los niveles de desigualdad y pobreza mejoraron entre 2002 y 2006, pero a partir del 2006 empezaron a deteriorase las cosas, aseguro Alicia Bárcena, secretaria ejecutiva de la CEPAL.
"La crisis financiera que afecta al mundo provocará que 9 millones de personas caigan en la pobreza en la región", indicó el informe. Así, el número de pobres en Latinoamérica subirá de 180 millones en 2008 a 189 millones de personas en 2009, que representan 34.1 por ciento de la población total. Mientras, el numero de personas en indigencia aumentará de 71 a 76 millones, 13.7 por ciento de la población.
Alicia Bárcena explica que para el caso de México, el número de pobres al final de 2008 se situó en 37 millones de personas, equivalentes a 34.8 por ciento de la población total. A consecuencia de la crisis de este año, que ha convertido a México en el país con la mayor contracción económica de la región latinoamericana, el porcentaje de mexicanos en situación de pobreza crecerá a 38.8 por ciento de la población total, es decir, afectará a 41 millones 252 mil 873 personas, estimó Alicia Bárcena.
En cuanto a los mexicanos en indigencia, el porcentaje pasará de 11.2 por ciento de la población total en 2008 a 14.2 por ciento en 2009, esto es, de 11.9 a 15.1 millones de personas, de acuerdo con los cálculos expuestos por la secretaria ejecutiva de la CEPAL.
Alicia Bárcena plantea que el incremento de la pobreza en la región este año ha sido de magnitud menor a la observada en crisis anteriores. En términos generales, añadió, en Latinoamérica no se dio en 2009 un colapso fiscal de los estados, ni hubo procesos inflacionarios o hiper inflacionarios, ni un colapso de los sistemas financieros.
Sin embargo, Alicia Bárcena planteó la necesidad de mejorar los sistemas de protección social, incluso a partir de programas como Oportunidades –que ha sido imitado en otros países– o el de pensiones a adultos mayores, iniciado en la ciudad de México durante la gestión del ex jefe de Gobierno Andrés Manuel López Obrador.
El Ministro de Agricultura de Haití, Joanas Gue, aseguró que su país logró reducir notablemente la cantidad de desnutridos a pesar de los efectos de los devastadores huracanes del 2008.
En la reunión de la FAO, que tiene lugar en Roma, Gue dijo que, contra toda provisión, el número de personas mal alimentadas se redujo en un millón 900 mil personas en un año. Con los esfuerzos del gobierno haitiano y de la comunidad internacional los desnutridos en ese país caribeño pasaron de tres millones 300 mil, en noviembre del 2008, a casi un millón y medio en la actualidad. Gue agradeció a las Naciones Unidas, a Brasil, Venezuela y Argentina, por la inversión de unos 100 millones de dólares en el sector agrícola de Haití, lo que permitió aumentar un 25% la oferta de alimentos en el 2009.
El día 17 de octubre comenzó la primera jornada del taller `Tu Voz Vale´. Se trata de un proyecto desarrollado por LA Ruta y Casa Migrante de Amsterdam. En él se pudieron apreciar el interés de la comunidad migrante latinoamericana por interactuar, ya que más de 20 personas de distintos lugares de Holanda se acercaron con el propósito de interesarse por un tema que les parece importante: cómo hacer medios. Y es que los migrantes saben que en la comunidad pueden encontrar las herramientas y las respuestas para hacer lo que se propongan.





